viernes, julio 09, 2010



Pulque en Aguascalientes?
Sí,... y hasta con reglamento!

En un documento del Poder Legislativo del Estado de Aguascalientes, del año de 1887, del que, generosamente como siempre, nos da noticia el eminente jurista, escritor e historiador Xavier González Fisher, encontramos estas curiosas notas sobre el pulque, las pulquerías y su reglamentación, en la hermosa capital de aquella entidad, hace más de un siglo:
“El comercio de pulques, tanto en esta ciudad como en las demás del interior de la República, tiene ya cierta importancia desde que la compañía explotadora de tal bebida en México, ha propagado el uso de esta, ramificando sus expendios y remitiendo a estas sus productos diariamente por el ferrocarril...”
“La comisión de Hacienda de este municipio ha notado que desde que se establecieron las pulquerías en esta ciudad, las introducciones de mezcal y de tequila, que representaban ingresos del orden de los de 3,858.00 pesos anuales, han disminuido casi por completo, lo que equivale a una bancarrota en los fondos municipales si no es compensada”



Para meter en cintura a los pulqueros y para compensar el presupuesto, la autoridad municipal propone al legislativo la autorización del cobro de un impuesto por barril. La Comisión de Gobernación del H. Congreso Local le responde, aprobando un “Reglamento de Pulquerías” que, establece lo siguiente en materia de pago de derechos y otras cosas a los establecimientos existentes y nuevos, fijando además, las multas respectivas en caso de incumplimiento:
--20 pesos mensuales en el radio de cuatro cuadras de la plaza principal.
--10 pesos mensuales fuera de este radio y
--4 pesos mensuales las cantinas, tiendas y fondas que expendan pulque.
--Los pulques que se expendan serán completamente puros, sin mezcla de ninguna otra materia que importe adulteración, prohibiéndose la venta de los que estén agrios o descompuestos a juicio del jefe político y el regidor del ramo.
--Las localidades que se destinen al expendio de pulque y sus dependencias no tendrán más comunicación que la de la calle.
--No poner en el expendio rótulos, letreros o figuras alegóricas que pugnen con la civilización, la moral y el respeto debido a las clases sociales.
--Tener abiertas las puertas de los establecimientos en el día alumbrados por la noche, hasta las ocho, hora en que deberá cerrarse.
--No permitir en el expendio juegos de de ninguna clase, ni recibir prendas en pago o garantías del pulque consumido.
--No vender pulque a ningún individuo que se halle en estado de ebriedad ni a los notoriamente menores de edad, para que lo tomen en el establecimiento, a no ser que lo compren para el consumo de las casas.
--No adornar las pulquerías con banderolas que tengan los colores del pabellón nacional, ni con retratos de los hombres notables del país.
........................................................................................
De haber existido La Virtud en aquellos entonces, las nueve últimas palabras de este último punto, hubieran producido enorme disgusto y conmoción entre los miembros de su H. Board of Directors, los cuales, de seguro, escupiendo verde, habrían organizado, de volada, una violenta revuelta contra el supremo gobierno.
Este acto de desafío e insurrección, acaso hubiese pasado a la historia como “La conspiración de los pulqueros iconoclastas” o “La rebelión de los virtuosos”
--Como dicen en Coyoacán:...”nooo???”

4 comentarios:

Xavier González Fisher dijo...

Eminencia: Se agradece "el comercial". No quisiera imaginarme lo que sucedería sí en los tiempos del decreto de marras (que tiene un notorio "afan recaudatorio" diríamos hogaño), "no se pudiera" en este honorable establecimiento el poner la foto o hacer el comentario de personajillos y personajotes que por aquí han desfilado.

Me atreví a enviarle la transcripción del documento, porque como se lee del mismo, dejaba un amplio margen de "discrecionalidad" al "supremo gobierno" en el control del comercio del neutle, pero solapadamente servía también como medio de control político.

Lo que me desconcierta es la exigencia de que los establecimientos se tengan "alumbrados", ¿se combate o se propicia el oscurantismo?

Un abrazo y gracias de nuevo.

Armando Moncada dijo...

Sí, Magister, el spmo. gobno. (como se solía abreviar en la corresponencia oficial) tenía tanta manga ancha y discrecionalidad para manejar éste y otros asuntos administrativos, que, por ejemplo, como se puede leer en el documento, el "jefe político" podía decidir si el pulque estaba agrio o no, y en consecuencia, hincarle el diente al pulquero con una multa o con "un moche", claro, después de varias libaciones o catas para apreciar bién a bién la condición del género.
Saludos y las gracias reiteradas.

Xavier González Fisher dijo...

Por cierto Eminencia, la ilustración de la Iglesia de San Juan de Dios que encabeza su entrada, corresponde a la actual Parroquia de San José.

En su tiempo fue parte del convento de los Juaninos, fundadores del primer hospital de esta Capital y "Las Quince Letras", establecimiento que se observa al cruzar la calle, hoy de Hidalgo, es el actual "Jardín Rincón Gallardo".

Saludos.

Miguel Angel Barcenas Marmolejo dijo...

Me quede pasmado no por el hecho de saber un poco o un mucho mas de historia, pero si por la música que viene en este blog, como poder bajarlos y convertirlos en mp3.
Un gran aporte.
Gracias