Mostrando las entradas con la etiqueta Revolucion mexicana. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Revolucion mexicana. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 26, 2013

Felipe Ángeles en la memoria.

Como todos los años, el 26 del mes de noviembre, la casa rinde honores al ilustre Felipe Ángeles, figura fundamental de la Revolución Mexicana y ejemplo de integridad y compromiso con los más elevados principios del patriotismo y de la etica política.
Fue ejecutado en Chihuahua en una fría madrugada de un día como hoy en 1919, luego de una farsa de juicio militar (que ha pasado a la historia como ejemplo refinado de la vileza humana), por órdenes del autócrata Venustiano Carranza.

viernes, noviembre 25, 2011


Felipe Ángeles, un año más.

La casa recuerda -como cada año- y honra la memoria de Felipe Ángeles al cumplirse este 26 de noviembre el nonagésimo segundo aniversario de su asesinato.

viernes, noviembre 26, 2010


Felipe Ángeles, otro año.

El 26 de noviembre de 1919 fue asesinado en Chihuahua un soldado de la revolución, un mexicano patriota, un idealista de altura universal, un hombre de honor, cuyo ejemplo de integridad recordamos año con año en esta fecha, con particular empeño en este centenario del inicio de la lucha de 1910.
Hoy, un siglo después, el ciclo de la historia parece comenzar a repetirse: una jauría de cobardes, vendepatrias y corruptos tienen secuestrado al país. Los nuevos porfiristas y huertistas espurios se empeñan en borrar mañosamente de los festejos oficiales la noción esencial del espíritu de rebeldía que dió origen al gran proceso emancipatorio de un pueblo que se levantó contra la infamia de sus malos gobernantes.
Ironías de la vida: hace unos días, en Cuatro Ciénegas, Coahuila, tierra natal del asesino Venustiano Carranza, el cabildo en pleno homenajeó a ciudadanos distinguidos de aquella hermosa tierra. Entre ellos estaba el nombre de un insignificante esbirro y amanuense del llamado varón, quien formó parte de aquel vergonzoso “consejo de guerra” que, mediante una farsa, escrituró el asesinato de Felipe Ángeles, por encargo del prócer.
Aún ladran los perros...aún ladran, Sancho, aún ladran.
Vivimos tiempos de reivindicación histórica: ya nos hartaron los rollos pedantes con que la carranclanería ilustada e impune tapizó la superficie de la revolución como si fuera la pared de su sala de estar. Todavía ayer, perfumados y fatuos licenciados saltillenses publicaron sin ningún pudor biografías insustanciales y libelos declamatorios sobre el constitucionalismo gandalla que sostuvo a Carranza después del 17 y sacó partido de su sevicia y megalomanía, hasta que lo eliminaron con sopa de su propio chocolate en Tlaxcalantongo en el año 20.
Por fortuna hoy, historiadores de prestigio (no descendientes en busca de lustre a-como-de-lugar, ni licenciados aficionados a la poesia y a sombrerear a políticos de turno) como Federic Katz, Adolfo Gilly y, últimamente, el acreditado especialista Pedro Salmerón, así como autores de novela histórica reconocidos por su sello iconoclasta, entre los que destaca Paco Ignacio Taibo II, echan luz sobre la otra cara del movimiento armado y le abren paso a la obra de nuevos investigadores con propuestas de análisis histórico más confiables que los bodrios laudatorios de un carrancismo inercial y acrítico que por fortuna comienzan a languidecer y a sonar bofo, porque, ante el estudio riguroso de la copiosa documentación que se conserva del "constitucionalismo", no hay mentiras y manipulaciones históricas que resistan tanto tiempo.
Cosa parecida sucede con el hartante y mitómano, cuasi guadalupano, "zapatismo" cecehachero, creado por los sonorenses corruptos y demagógicos que ganaron, desvirtuaron y mangonearon la revolución, a partir de un tal Emiliano, un personaje menor, torvo, briago, cobarde y ensombrerado, oscuro y apantalla-pendejos -pero, eso sí, muuuuy fotogénico- que traicionó a Madero, que jamás estuvo en un combate, que no repartió ni un centímetro cuadrado de tierra en los 10 años que dominó el valle de Morelos, y que jamas de los jamases pronunció la frase de Tierra y Libertad que le atribuyeron y lo ha hecho famoso.
Recomendamos la lectura del ensayo sobre Felipe Ángeles que publicó Adolfo Gilly en la revista Letras Libres hace un par de años, pinchando aquí.
La Virtud coloca, como cada año, una ofrenda en su altar mayor para nuestro personaje; esta vez en forma de retablo laico, elaborado por el tlachiquero de turno y su equipo de pulque-servidores.
............................................................................
La figura del cucificado es una parte que, con el mayor respeto. nos atrevimos a tomar de la admirable obra plástica de un pintor cuyo nombre desearíamos conocer para obtener su visto bueno y otorgarle el crédito que se merece.

jueves, noviembre 26, 2009


26 de Noviembre de 1919... que a los hombres como yo...


Hoy se cumplen 90 años de uno de los crímenes mas infames de la historia de este país, de una atrocidad cuyas consecuencias en su momento contribuyeron, de algún modo, a modelar un futuro y un perfil político que, aun hoy día, se mantiene vigente y se manifiesta en toda la primitiva crudeza de su salvajismo e hipocresía.
El general Felipe Ángeles, brazo armado de la revolución e ideólogo del villismo y de la Convención, fue fusilado en Chihuahua por ordenes expresas de Venustiano Carranza, después de un apresurado juicio político llevado a efecto tramposamente, en las mas puras formas de una farsa cuartelera, organizada para guardar las apariencias, luego de que algunos meses antes, el barbado autócrata había ordenado el asesinato a mansalva de Zapata, y antes, de multitud de personajes incómodos al llamado gobierno “constitucionalista”.

El crimen de Chihuahua hizo llenar de oprobio no únicamente al llamado Varón de Cuatro Ciénegas y a su camarilla de aduladores, sino a México entero, ante una comunidad internacional horrorizada por los asesinatos y saqueos de su desastroso gobierno.
A casi un siglo de distancia, la herida sigue sangrando en la menguante conciencia civica de la dignidad que queda por ahi como inutil pieza de museo.
En las calles y en las sinfonolas de las cantinas mexicanas aun se escuchan las notas del corrido que le compuso el pueblo llano al inolvidable artillero hidalguense:

--Apúntenme al corazón,... no me demuestren tristeza, ...que a los hombres como yo, no se les da en la cabeza...

Y el acordeón entrañable de Los Alegres de Teran se estira y gime cuando vuela, vuela, palomita, por las cumbres de un nogal, y enseña, genuino y sin trucos su rajo popular en los versos de la tragedia, desde el mero principio, cuando comienza diciendo:
--En -mil-no-vecientos-veinte, señores tengan presente...

Denostada por los plumíferos de la historia oficial, la figura de Felipe Ángeles se agiganta desde el pasado y se impone día con día, en este Mexico del siglo XXI, menos bronco, pero mas domesticado y engañado que el de sus bisabuelos, contemporaneos del martir.
Los estudiosos de la Revolución Mexicana le dedican trabajos e investigaciones que revelan verdades históricas, tan convenenciera y tramposamente escondidas por los vencedores que escribieron su version de lo sucedido.
Sin embargo, todavía hoy, en Saltillo, perfumados descendientes de la mocheria carranclana (los mismos que tuvieron hace unos años la humorada involuntaria de inhumar los restos del pillo Flores Tapia en el panteón de los coahuilenses ilustres) se solazan y pedorrean, pretendiendo ignorar la existencia del villismo en sus panfletos declamatorios cursis dedicados al varón y a sus cleptorevolucionarios secuaces.
...y mientras tanto, el "gobierno de la gente," aca en la pujante conaca ...ejem,...perdon,...conarca lagunera, les construye estadios con todo e iglesia adjunta, con dinero del pueblo, a los coronados santos empresariales emborrachadores de la plebe, tan necesitados ellos, pobrecitos, de recursos financieros...
.............................................................
Pero no todo es así de patetico: en este establecimiento torreonense, regenteado curiosamente por un sujeto que nació en Cuatro Ciénegas, a cincuenta pasos de donde vio su primera luz Venustiano Carranza, recordaremos a Felipe Ángeles con veneración y respeto, como lo hemos hecho desde hace 40 años en cada aniversario de su inmolación.
Si, señor!...y, como es costumbre en toda pulqueria que se precie, colocaremos la imagen (ultimo collage digital elaborado por el pulquero fermentador) en la hornacina principal, donde tambien se le colocaran sus flores y su respectiva veladora laica.
Y, a quien le interese (a los que no, pos no), en nuestra sinfonola gratuita localizada en la parte de abajo, se puede escuchar el corrido.

jueves, junio 18, 2009











El Centauro de visita
En mi galeria virtual http://www.flickr.com/ tengo algunas de las imagenes que aparecen en el blog.
Esta pertenece a la serie "Pancho Villa en Cuatro Cienegas" que tanto ha gustado y disgustado a fantasmas y animas en pena de tiempos de la revolucion.
Si, ellos aparecen por alli todos los dias. Visitan a diario la galeria pero no dejan ninguna huella.
Estos seres fantasmales e inanimados de principios del siglo XX bajan del cielo o suben desde el infierno y acceden (dije acceden, no accesan, como suelen decir algunos papanatas e indocumentados) a Flickr sin necesidad de ninguna restriccion o pasword.
Los que en vida fueron villistas, se apersonan y entran lentamente y con pasos timidos; observan en silencio la imagen durante un rato; acaso hacen algun comentario en voz baja y sin aspavientos. Luego simplemente se marchan; desaparecen como llegaron, difuminandose en el aire y dejando a veces un ligero tufo como de pasojo de caballo mezclado con humo de polvora, gobernadora, cigarro de hoja y sotol.
Otros, los menos, carranclanes de nombre y apellido, se apersonan haciendo ruidos y dando voces como de mando, como deseando hacerse notar. Llegan, miran a Pancho Villa y de inmediato refunfuñan, escupiendo por un colmillo y profiriendo expresiones soeces, mentando madres en el mejor de los casos, siempre con una mano en el costado, sobre la 45.
De tales visitantes, los de la gente de don Pablo Gonzalez son los mas fantoches y escandalosos: aparecen echando vivas y se azotan sus mitazas de gala con una cuarta de utileria que nunca toco pelo de bridon; observan fanfarronamente al centauro y lo hacen de reojo, nunca de frente; entonces maldicen y vomitan o se revuelcan y arquean como epilepticos por unos instantes.
Al final son presas de incontrolables ataques de flato de repeticion automatica, cuyos humores nauseabundos no alcanzan a disimularse con otros tufos que despiden, como de ropa nueva, coñac y cuero de chaparreras sin usar.
Se conoce que una inocente composicion grafica de Francisco Villa en Cuatro Cienegas despues de casi un siglo les provoca mucho daño espiritual y estomacal.
Que le vamos a hacer?
Unos y otros son fantasmas del pasado que ya no hacen daño a nadie.
Solo visitan la galeria, y esto se agradece.