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martes, junio 25, 2013



Oxford teacup pinky up...
The Economist o el ridículo.

El semanario británico The Economist está considerado como la biblia del pensamiento neoliberal. Aunque se trata de una institución de enorme prestigio, una de sus políticas editoriales es la de que los autores no firman los textos que en él publican. 
En su edición más reciente se pueden leer las delicias que transcribimos enseguida, escritas por una mano incógnita pero sin duda enormemente influyente entre la grey global de aquella religión, habida cuenta del posicionamiento mediático internacional de ese periódico:
 “Los mexicanos se están volviendo demasiado burgueses como para cruzar ilegalmente a Estados Unidos”.
“Actualmente, los mexicanos prefieren quedarse en la secundaria que afrontar los riesgos del desierto, las serpientes de cascabel, los bandidos asesinos y La Migra. (…) Ahora, antes de emigrar, son mucho más propensos a tener un título que hace siete años. Y la escolaridad en los jóvenes mexicanos de 15 a 19 años es bastante similar a la de Estados Unidos (sic del comité editorial de Pulques Finos La Virtud amenizado con acordes de la bonita canción intitulada “Arrieros somos”).
“Si los trabajadores más educados emigran aumenta su capacidad para generar ingresos”. (oh, my lord, this is indeed such a discovery, write it down, Mr. Bean!)
“Esto da más oportunidades de alcanzar la clase media cuando ellos y sus recursos llegan a México. (¡ándale, Pancho, let´s go p´al otro lado and reach it quickly!) En cuyo caso, cada vez menos tendrán que emigrar a El Norte. Eso es progreso real” (Oh, yeah)
Luego de leer lo anterior, el escrerbidor junta las manos, levanta la mirada al altísimo y exclama confundido:   --Qué será esto, my God?, qué será?
  --Efectos de endogamia genético-dialéctica entre los académicos británicos que se ocupan de la economía política internacional?
  --Estupidez neoliberal ordinaria?
  --Ignorancia supina del autor?
  --Perfidia clásica del tan conocido Albión rancio y con monóculo que confunde Monterrey con Montevideo?
  --Muestra patética de la decadencia del pensamiento analítico europeo en medio de la debacle?
  --Voz gangosa de algún fanático de cabellos rubios y  bombín llamando a la oración global desde la Torre de Marfil de Londres?
  --Rebuzno de un exitoso director de cine hollywoodense invitado por The Economist para escribir sobre geopolítica global?
  --Ojeriza vengativa de un profesor de Cambridge recién regresado de vacaciones, aún bajo los efectos del cebiche acapulqueño, con su rollo de papel sanitario al lado de la compu?
  --Acaso la difunta Tatcher tocada de toga doctoral burlándose de los mexicanitos harapientos desde su reino en las tinieblas desde las profundidades del más allá?
Júzguelo usted mismo leyendo no la liga a The Economist en inglés (inútil vanidad, p´a qué) sino la nota en la revista Proceso aquí mero

viernes, febrero 08, 2013



UN CHORIZO.

"A CHORIZO is a spicy Spanish sausage, best accompanied by a glass of Rioja, though often sliced and served in a doughy bocadillo, or sandwich. Chorizo is also slang for a swindler or cheat". 
Con este primer párrafo y con esta fotografía del presidente español Mariano Rajoy comienza un artículo del influyente semanario británico The Economist –considerado como la biblia del neoliberalismo-  publicado el pasado 9 de febrero.
Un chorizo -explica el artículo- es un sabroso y típico embutido de cerdo, pero en el lenguaje popular de la madre patria también significa un sujeto estafador o tramposo.
La publicación analiza el escándalo desatado en los días que corren por los actos de corrupción descubiertos dentro del derechista Partido Popular, al que pertenece el odiado político gallego que ha colocado a su país al borde del colapso económico y social en menos de un año de calamitosa gestión gubernamental.
--Un chorizo descompuesto –exclama El Orejano con acento chulapo de Malasaña-
--Un chorizo maloliente impregnado de triquinosis letal –responde Don Virgilión, parroquiano ocasional que, según presume a cada rato, estudió un par de años de Medicina en su lejana juventud.
  --Una birria, ese Rajón...
Y la picaresca en la red, desatada. Para muestra, un botón.
  --Un mondongo acedo, adorado por Felipe Calderón y era nada menos que su alter ego político y su guía espiritual, -terció el Licenciado Manosprietas-.
  --Un menudo serenado...un bofe,... un asco...-continuó la catarata de improperios del numeroso y castizo personal que hacía glosa picante de las noticias del día y remojaba el gurguñate con los caldos vernáculos que acá ofrecemos-.
--Y qué me dicen ustedes de su muy católica y borbollónica majestad.y de su bonita prole del "Hola" con óle?...
--Qué me cuentan mis valedores chinguechuenchones, ehhh???...-agrega sonriente el Máistro Mecates que llega en ese preciso momento (desde quién-sabe-dónde, como siempre) a nuestro salón, encendiendo su Delicado sin filtro nomás al llegar y haciéndole la seña al Pelucas para que escancie su dotación de curado de tuna...
 --Viva la República, recoño!...vamos ya, a por la tercera, joder!...a las barricadas! –murmura entre dientes el poeta Froilán; luego sigue en éxtasis místico bajo su gastada boina vasca y al lado de su escuadra de canes.
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Aquí una versión en español del diario madrileño Público:
http://www.publico.es/internacional/450368/the-economist-explica-que-es-un-chorizo-bajo-una-foto-de-rajoy?src=lmlp
Ah, y por si la ración de chorizo resultase escasa o insípida, es menester dar lectura al artículo de Marcos Roitman que publicó La Jornada unos días después. Está de rechupete; acompáñelo con un líquido fuerte:
http://www.jornada.unam.mx/texto/024a1pol.htm