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miércoles, julio 24, 2013



Memorable discurso...
Evo Morales "cobra" la deuda a líderes europeos y los hace rabiar.

Así como Luis Britto García en palabras de Guaicaipuro Cuautemoc en 1992, el Presidente boliviano Evo Morales también cobró la deuda a Europa el 30 de junio de 2013, en su discurso ante la reunión de Jefes de Estado de la Comunidad Europea.
A su regreso, los gobiernos de España, Francia, Italia y Portugal le negaron permiso para reabastecer su avión de combustible, aduciendo que llevaba a un conocido personaje perseguido por el gobierno de USA, La vergonzante grosería fue un atropello no solo a su dignidad de jefe de estado, sino al derecho internacional.
Esto fue lo que les dijo; disfruten la lectura:


 Aquí pues yo, Evo Morales, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro.

Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que la encontraron hace solo quinientos años. 

 Aquí pues, nos encontramos todos. Sabemos lo que somos, y es bastante.

 Nunca tendremos otra cosa.

 El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron.

 El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por Judas, a quien nunca autoricé a venderme.

 El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento.

 Yo los voy descubriendo. También yo puedo reclamar pagos y también puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias, papel sobre papel, recibo sobre recibo y firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América.

 ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque sería pensar que los hermanos cristianos faltaron a su Séptimo Mandamiento.

 ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tonatzin de figurarme que los europeos, como Caín, matan y niegan la sangre de su hermano!

 ¿Genocidio? Eso sería dar crédito a los calumniadores, como Bartolomé de las Casas, que califican al encuentro como de destrucción de las Indias, o a ultrosos como Arturo Uslar Pietri, que afirma que el arranque del capitalismo y la actual civilización europea se deben a la inundación de metales preciosos!

 ¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de muchos otros préstamos amigables de América, destinados al desarrollo de Europa. Lo contrario sería presumir la existencia de crímenes de guerra, lo que daría derecho no sólo a exigir la devolución inmediata, sino la indemnización por daños y perjuicios.

 Yo, Evo Morales, prefiero pensar en la menos ofensiva de estas hipótesis.

 Tan fabulosa exportación de capitales no fueron más que el inicio de un plan 'MARSHALL-TEZUMA", para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los
musulmanes, cultores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización. 

 Por eso, al celebrar el Quinto Centenario del Empréstito, podremos preguntarnos: ¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable o por lo menos productivo de los fondos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no.

 En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, en armadas invencibles, en terceros reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin otro destino que terminar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como en Panamá, pero sin canal.

 En lo financiero, han sido incapaces, después de una moratoria de 500 años, tanto de cancelar el capital y sus intereses, cuanto de independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta y provee todo el Tercer Mundo.

 Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman según la cual una economía subsidiada jamás puede funcionar y nos obliga a reclamarles, para su propio bien, el pago del capital y los intereses que, tan generosamente hemos demorado todos estos siglos en cobrar.

 Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarle a nuestro hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas del 20 y hasta el 30 por ciento de interés que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo.
Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo del 10 por ciento, acumulado solo durante los últimos 300 años, con 200 años de gracia.

 Sobre esta base, y aplicando la fórmula europea del interés compuesto, informamos a los descubridores que nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185 mil kilos de oro y 16 millones de plata, ambas cifras elevadas a la potencia de 300.

 Es decir, un número para cuya expresión total, serían necesarias más de 300 cifras, y que supera ampliamente el peso total del planeta Tierra.

 Muy pesadas son esas moles de oro y plata. ¿Cuánto pesarían, calculadas en sangre?

 Aducir que Europa, en medio milenio, no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar ese módico interés, sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.

 Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos.

 Pero sí exigimos la firma de una Carta de Intención que discipline a los pueblos deudores del Viejo Continente, y que los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa, que les permita entregárnosla entera, como primer pago de la deuda histórica...'


Ver texto original de Luis Britto García: Guaicaipuro Cuatemoc cobra la deuda a Europa. http://www.aporrea.org/actualidad/a5059.html

Fuente: http://latribunacolombia.blogspot.mx/2013/07/evo-morales-cobra-la-deuda-europa.html

martes, abril 17, 2012


La decisión es racional, inteligente, soberana.
...y el pleito no es con España.

El pleito no es con España o los españoles, sino con su burguesía, que explota y desangra a los pueblos tanto fuera como dentro de España, cosa que hoy es evidente hasta para un ciego.
Porque España no es esa pandilla de saqueadores profesionales, dignos descendientes de quienes cometieron en nuestras tierras el mayor genocidio de la historia, amparados por la maléfica alianza entre la cruz y la espada.
España no son esos especialistas en vaciar empresas y en arrancar pingües ganancias, como lo han hecho por toda Latinoamérica y el Caribe bajo la protección de sus padrinos políticos, sean estos Felipe González, José María Aznar o Mariano Rajoy.
España no es esa corona nauseabunda y parasitaria, hundida en una ciénaga de escándalos que “la prensa seria” de la península se encarga de disimular.
Para nosotros España es la poesía de Miguel Hernández, Rafael Alberti y Federico García Lorca, las pinturas de Pablo Picasso, la música de Manuel de Falla y Pablo Casals, la filosofía de Manuel Sacristán Luzón y de mi inolvidable maestro Adolfo Sánchez Vázquez.
España es la extraordinaria labor de los republicanos exiliados en México: Wenceslao Roces, José Gaos y Eugenio Ímaz, entre otros, eximios traductores al castellano de El capital y otros textos de Karl Marx, así como de muchos otros autores del pensamiento clásico.
España, por último, es el indoblegable heroísmo de la Pasionaria y los anarquistas y comunistas que lucharon contra la barbarie franquista, de la cual Rajoy, Aznar y el Partido Popular son sus indiscutibles herederos.
Estos energúmenos, tardíos sobrevivientes de un conjuro medieval, representan con sus exabruptos de hoy lo peor de España.
Son los perros guardianes de los filibusteros de traje y corbata que siembran miseria dentro y fuera de España.
La lucha es contra esa España, no contra los españoles ni mucho menos contra la otra España, con la cual nos sentimos hermanados”
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Fragmento del artículo “España, qué España?” de Atilio A. Boron, publicado en Rebelión.org 14ab12.