Mostrando las entradas con la etiqueta visitantes. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta visitantes. Mostrar todas las entradas

jueves, marzo 10, 2011


Lo echaron de la UNAM por PRI-vatizador y neoliberal...
Con tu música a otra parte!

Según nota de Ariane Díaz en La Jornada del10 marzo del 2011, alumnos de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e integrantes del sindicato de trabajadores de esa institución impidieron la participación del senador priísta Francisco Labastida Ochoa en el seminario Reflexiones sobre la reforma hacendaria.
Antes de que el priísta comenzara su intervención en el encuentro –al que también asistieron autoridades de la facultad y el diputado priísta Alberto Cano Vélez– jóvenes se apostaron frente al legislador con pancartas en las que se leía:
 “¿Por qué no eres bienvenido? Porque desviaste 49.5 millones de dólares de Pemex para tu campaña presidencial” y “Estás impulsando la privatización”.
Entre gritos de “¡Fuera Labastida de la UNAM!” y “¡El PRI, Labastida: la misma porquería!”, el ex secretario de Gobernación decidió retirarse del auditorio Narciso Bassols.
Los inconformes expresaron que se oponían a la presencia del legislador en la casa de estudios debido a que “es un representante del sistema neoliberal” que tanto daño ha causado a México.
......................................................

El personal y la ecuménica parroquia de Pulques Finos "La Virtud" se encuentran preparados por si acaso al senador Labastida se le ocurre visitarnos, ahora que dicen, anda muy activo, gritándole al mundo las bondades de la entrega de la soberanía nacional en materia energética a los buitres extranjeros.
Lo recibiremos con gusto porque lo conocemos desde hace más de tres décadas, cuando era un joven funcionario público, nacionalista, estudioso y preparado. Sigue siendo simpático y dicharachero en corto; sin embargo, él es ahora otra persona; ya no es el mismo de antes; ahora se ha pasado al bando que conspira contra su país y, al igual que a la caterva de traidores que detentan el poder político real hoy día en México, se le queman las habas por entregar nuestro petróleo a cambio de quién sabe qué cosas.
Por ello, si llega a presentarse en nuestro salón, le solicitaremos amablemente que pague su consumo por adela y en riguroso efectivo.
Ah, pero cuidado y comience a pedorrerar aquí con sus vergonzantes rollos privatizadores, que no dude: lo echaremos al carajo, al grito de
  --Con tu música a otro lado, sinverguenza!
(Además, por elemental pudor de tinacal no deseamos aventurar lo que seguramente le habrán de gritar nuestros parroquianos, armados de buena dotación de tomates y huevos podridos que gustosamente proporcionará doña Cucufata, nuestra amiga, la de la verdulería de la esquina)
  --Al carajo, vendepatrias hipócrita!
..............................................................................
Imágen: impreso.milenio.com

lunes, enero 18, 2010



Un sibarita, un danzón.

Así lo definió “el Pelucas”, nuestro sub-comandante de turno, cuando nos hizo la reseña de su visita a La Virtud. Y tal fue el título que le puso el pintor español al terminarlo de plasmar en el lienzo: un sibarita.
La virtualidad nos confunde. A ciencia cierta no podríamos asegurar que de trata de una visita real de este majo goyesco o sólo ha sido un sueño de esos que se descabezan después de recetarse unos buenos curados en una tarde poética de verano. Si el personaje estuvo aquí, o si la imagen es producto de un rapto de la profusa imaginación de “el Pelucas,” nadie se atrevería a apostar ni un cacahuate.
Lo cierto es que ante lo rotundo de la imagen y del sabor de la historia que ésta cuenta sin necesidad de ripios y exageraciones propias de nuestro mitómano personal, (inevitablemente se les pasa la mano al embucharse, como no queriendo y de pasadita, algunos centilitros de neutle en cada servicio, como comisión) el personaje no nos resulta -para nada- ajeno.
Es más, su figura se aviene de maravilla al perfil de algunos parroquianos frecuentes de este almacén de placeres y tálamo de musas. Tiene la misma cachaza y la misma expresión displicente y mamuca que varios de ellos mostraron la primera vez que estuvieron por acá.
El sibarita, a decir de Pelucas, llegó silenciosamente, se aquerenció en un rincón, junto a las barricas, al lado del reservado del Obispo; encendió su tagarnina con un viejo mechero de pedernal y, mientras degustaba su ración de licor exquisito de Mayahuel que le fue servido, nunca dejó de mirar de ese modo hacia donde se encuentra la sinfonola, especialmente cuando de ella brotaban las notas suculentas del danzón intitulado “Yo no voy a Alemania” interpretado por la Danzonera Yucatán.
El castizo personaje parecía como extasiado con la música del caribe que llenaba de vida y alegraba el salón. De seguro pensaba que en sus tiempos, allá por 1806, aún no se había inventado esa bella y sabrosa armonía cubana; ni mucho menos que, en 1879, cuando a él lo pintó en Sevilla  José Jiménez Aranda, tampoco había nacido la abuelita del maraquero de la orquesta.
Aunque UD. no sea virtual como el personaje, ni le interesen los curados virtuales de guanábana que se sirven en La Virtud, ni piense volver a honrarnos con su visita, le recomendamos, eso sí, disfrutar por un momento y sin prejuicios el danzón de marras u otro de nuestro selecto repertorio: solo diríjase al aparato, abajo, al fondo, ponga la pieza,  déjela que corra un buen trecho
...y báilela, aunque sea unos cuantos compases nada más; es bueno para el espíritu y de efectos comprobados para dar santo alivio a las posaderas y al cogote, después de tanto estar allí, sentado frente al monitor.
Ah, y no se preocupe por lo que el sibarita pueda pensar de usted al obervar su manera de mover el bote: es virtual, no dice nada, no piensa en nada...ó sí?
...............................................................
Imágen: jacksonauction.com

domingo, agosto 02, 2009



Historias del subdesarrollo.
--------------------------------------
Letizia, modelo guaperrima del pintor argentino Fabian Perez, se aventuro el dia de hoy a pasar a nuestro salon para admirar la obra en exhibicion, charlar un rato con el personal y sobre todo, con el pulquero en jefe, del cual, segun la prensa del corazon, habia escuchado maravillas.
--Quiero conocerlo, dijo la mujer con delicioso y algo pícaro acento porteño.
Al mirar a tan inusitada beldad entrar y dirigirse a la barra con sinuosos y provocativos pasos, El Pelucas y El Curro Copetes, quienes atendian el changarro en esos momentos, se quedaron atónitos y boquiabiertos; en su vida –me contaron después- habían visto tan de cerca un ejemplar de tal trapio.
Cuando la monumental mujer se acomodo con mundana soltura y movimientos felinos en uno de los bancos de la barra, el par de brutos no solo no supieron que hacer, sino que, en vez de recibirla con cortesía y de atenderla como los hemos entrenado repetidamente y hasta certificado (por la UVM, you know), nuestros atolondrados pulque-servidores se quedaron mudos y pálidos; petrificados, alelados.
Pero lo peor y más vergonzoso aconteció cuando la modelo los miro a los ojos y les dijo, aproximando sus generosas formas al filo de la barra:

--Vamos, amores,…que no hay nada de beber para esta amiga del patrón?

Entonces, los dos valientes galanes, reconocidos azotes de las mozas del barrio y consumados piropeadores, asustados como conejos, se escondieron detrás y no salieron ya, ante la pena ajena que sintieron algunos parroquianos que asomaron la nariz para observar a la bella visitante desde sus barricas de neutle.
P´a vergüenzas no paramos con este personal. Más vale que seamos tolerantes. Como dijo mi compadre John Keneth Galbraith, son problemas del subdesarrollo.
................................................................................................................................
Letizia, oleo de Fabian Perez, artista argentino contemporaneo. Ver su obra en